Pecados culinarios: la paella con guisantes y gambas

02/08/2019

Desde ElPlural.com iniciamos una serie para que no cometas aberraciones en los fogones y empezamos con la receta de la verdadera paella valenciana

MARCOS PARADINAS Lunes, 15 de julio de 2019

A falta de una nueva convención de Ginebra que regule las torturas gastronómicas, urge un manual que regule y prohíba ciertos atentados culinarios que nos acosan a diario, como la paella “mixta” con sus guisantes y marisco. Una aberración que se reproduce más aún con la llegada del verano, cuando las terracitas y los chiringuitos hacen su agosto con engendros alimentarios que, ya sea por el calor o el tinto de verano, pasan mucho mejor.

Sin embargo, esto no es una cuestión de picaresca española y cómo timamos a los guiris que osan aposentarse en las mesas de Las Ramblas o la Plaza Mayor. Porque existe una serie de ofensas a la gastronomía y el buen hacer en la cocina que, quien más y quien menos, ha cometido de guindas a brevas. Desde ElPlural.com queremos alertarte de estas aberraciones para que te levantes de la mesa de ese restaurante con el que has decidido sorprender a tu pareja o, al menos, que no los reproduzcas en tus fogones.

La verdadera paella valenciana

Afrontemos la gran polémica a la primera, sin paños calientes. Porque es muy fácil criticar a chefs internacionales como Jaime Oliver por hacer paella con chorizo o al creador de la paella-taco. Incluso a viejas glorias deportivas, como Manolo Sanchís, y ese revuelto de ajetes al que él llama paella. Pero, ¿quién no se ha comido una tapita de domingo de arroz amarillo con bigotes de gamba,contento de que en nuestro bar de barrio pongan paella?

Seamos serios y acudamos a las fuentes: Wikipaella, la web que sienta cátedra sobre este plato y que acumula premios gastronómicos. “Con las recetas de los 319 restaurantes distinguidos por Wikipaella, generamos un patrón estadístico de los ingredientes de las auténticas Paellas”, explican, para poner negro sobre blanco y de manera gráfica, los ingredientes que siempre tienen que estar en una paella y -ojo, spoiler-, ni el pimiento, ni los mejillones, ni las gambas aparecen en la lista.RELACIONADOLa peor paella de la historia y sus mejores doblajes

Las carnes que se admiten son el pollo, el conejo y, para los más atrevidos, el caracol. Los que tengan ya tablas y experiencia se atreverán con el pato o la costilla de cerdo. Pero nada de marisco, nada de moluscos y, sobre todo, nada de chorizo. De verduras, el garrofó y la judía ferradura son obligatorios, y la tavella, recomendable, así como el tomate para el sofrito. Pero nada de guisantes ni de pimientos. Y para sazonar, ajo, romero, sal y para de contar. Y azafrán, para ese color pardo que en nada se aparece al amarillo-plutonio del colorante.

Si te acercas a Valencia y quieres probar una paella de postín, apuesta por el restaurante Bon Aire de la pedanía valenciana de El Palmar, que para algo tiene el último premio de la Mejor Paella del Mundo.

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